martes, 22 de marzo de 2022

Humanidad en peligro

Triste es el coro de occidente contra la guerra en Ucrania. Saben los dirigentes o poderosos que las gentes son manipulables y sensibleras; que absorben como esponjas las calificaciones de invasor – asesino, contra el jefe de estado ruso. La propaganda contra Rusia tiene el matiz de ser una adaptación del imaginario occidental para que acepte como salvadora una intromisión de la OTAN en el conflicto. Y con una estratégica lentitud llevar el mundo a una confrontación ubicada en un territorio específico, el mismo que será convertido en escombros y su población diseminada por el doquier.

La conducción e interpretación del conflicto, la propaganda, tienen una base subjetiva que habla del bajo nivel cultural de la población en la sociedad occidental. Los contenidos de las noticias son para unos seres ingenuos. Acusan a Rusia de ser un invasor tiranicida, afirmación hecha sobre el supuesto olvido de la invasión y destrucción de Irak, Libia, Siria y muchas naciones más, propiciadas y ejecutadas por la OTAN.

Se informa bajo esos supuestos. Se proclama una serie de contenidos protagonizados por el presidente de Ucrania inflado por las ovaciones y aplausos de los parlamentos inglés, alemán y las sanciones económicas sistemáticas impuestas por Norteamérica. Presidente ucraniano mostrado como una víctima que pide y se le da ayuda militar. Queda expuesta la táctica de occidente: crear un conflicto en un país con importancia geopolítica para convertirlo en un campo de batalla consumidor de todo tipo de armas convencionales.

Las potencias económicas del mundo, así les dan salida a sus industrias bélicas, sin necesidad de llevar al campo de batalla a sus propios soldados. Siempre está el argumento de la defensa del territorio y de las órbitas de poder. Norteamérica asesinó y destruyó el gobierno de la Unidad Popular en el Chile de los años setenta, bajo los mismos criterios de seguridad nacional. Hoy Rusia hace lo mismo. Ucrania cayó en manos de grupos proeuropeos amenazantes del interés de los poderosos rusos postsoviéticos. Cuando los intereses económicos geopolíticos se defienden, la humanidad se deja de lado, y la muerte de civiles se convierte motivo para reactivar la destrucción, pero no para detener la guerra

Es visible el semblante de satisfacción del presidente norteamericano Biden por la coyuntura. Afirmó la no participación directa en la guerra, pero si afirmó el deseo de liderar la destrucción de la economía rusa, aunque tenga que sacrificar el bienestar del pueblo gringo, sacrificio necesario porque se está en un mundo interdependiente.

El escalamiento de la guerra hasta llegar a la categoría de guerra mundial va ganando aceptación. El enemigo de occidente está creado; se ha llegado a afamar a Vladimir Putin como enfermo mental y a Rusia como una nación dirigida por un puñado de oligarcas. Pero Oriente también hace lo mismo. Para Rusia, Ucrania es un bastión neonazi amenazante de su estabilidad geopolítica. Zelenski está cercenando la historia rusa y sirve de útil para la entrada europea en oriente con la intensión de destruir a su oponente económico. El cerco económico contra rusia, y la respuesta de desabastecer a Europa del gas ruso, llega a un momento de convertirse en responder golpe con golpe, de manera cada vez más audaz, hasta la confrontación generalizada que prevé la destrucción de la humanidad de una forma anestésica.

La humanidad no ha logrado un nivel que ponga la cultura por encima de los intereses económicos; no lo ha logrado; sigue siendo un ideal sociocultural; y esto se percibe en el grado de la confrontación este - oeste. Consúltese la historia humana. La periodicidad de la guerra asombra, solo depende de la acumulación de poder bélico suficiente hasta declarar la inferioridad del enemigo y poder atacarlo a toda costa. Sostuvo Carl Schmitt en su obra El concepto de la política, que la historia política de la humanidad debe entenderse como una seguidilla de soberanías socioespaciales ubicadas en territorios en los cuales se crearon roles culturales justificantes del ataque a otras soberanías desde la lógica amigo enemigo. La decisión de una soberanía para intentar atacar y destruir otras, solo depende del poder económico, al cual se subordina el lenguaje, la cultura y la subjetividad, para legitimar la guerra y mover la población hacia el sacrificio.

Entristece el ritmo y profundidad de los ataques contra Ucrania y la respuesta de occidente plena de insultos para concitar un ideario en la población de desprecio de rusia y todo lo ruso como imagen del enemigo satanizado. Entristece porque ahí puede estar el fin de la humanidad; porque la altura lograda por el pensamiento no logra sobreponerse sobre el instinto bestial de dominación y acumulación de riqueza; sobre la propaganda de los medios hecha para una gente mayoritariamente enceguecida.

Imagen. Carlos Mozzi. Girasoles de Rusia.

 

viernes, 11 de febrero de 2022

Agua turbia e Idearios revolucionarios. Bello años sesenta

 

En Bello, le llegó el final al Consejo de Administración con el derrumbe de la dictadura. Cayó y con ella finalizaron las instituciones que la sustentaron. Volvió el Concejo Municipal. La mayoría de los concejales elegidos para el periodo 1958 – 1960, participaron en el ejercicio político durante los cinco años del gobierno de la dictadura. Ahora abrazaron el Frente Nacional y participaron del entusiasmo general por el pacto de entendimiento entre los partidos políticos que consistió en realidad en la repartición del poder de manera milimétrica entre liberales y conservadores.

La sensibilidad social de los políticos

Con la presidencia de Hernán Villa Baena el recuperado concejo municipal, atiende la solicitud de la “Visitaduría Administrativa de la Gobernación de Antioquia” hecha por Raúl Puerta Johnson, de destituir y encarcelar al personero municipal Hernando Uribe Jaramillo por haber cometido el delito de concusión. Se aprueba la solicitud y se pasa a elegir nuevo personero conservador por pertenecer a este partido el cargo. Se eligió al señor Álvaro Callejas Velásquez1.

El 8 de febrero de 1960 se aprobó el Acuerdo No.4 que adopta una partida para educación y se aprueban contratos. En el debate del articulado se expusieron los problemas de la ciudad. Las calles están intransitables, el agua es de mala calidad y el servicio es irregular. La energía eléctrica es necesario contratarla con Empresas Públicas de Medellín por la ineficiencia técnica de las plantas. Y para la educación se aprueba el nombramiento de ocho profesores para aliviar en parte la falta de cupos y la mala calidad de las escuelas2.

En mayo, el Concejo debate proyectos de acuerdo para resolver el pliego de peticiones de los obreros y la supresión de algunos cargos. El presidente Hernán Villa Baena, dijo que había más obreros de los que se pueden pagar. El distrito municipal tenía un déficit de $150.000 y al final del año 1960 acumularía uno de $500.000. Señaló al Personero de haber hecho los nombramientos, Y critica al Tesorero José Abel Jiménez por oponerse al aumento; “El señor Presidente dejó constancia de su perplejidad por las contradicciones en las cuales ha incurrido e incurre frecuentemente el señor Tesorero, pues, dijo, fue enemigo del aumento de salarios a los obreros alegando incapacidad fiscal del distrito y sin embargo no alegó la misma incapacidad cuando el número de servidores municipales fue elevado a más de treinta plazas, y así el erario público tuvo que padecer una erogación considerablemente mayor que la contemplada en el proyecto e aumento de salarios”3. El tesorero viene violando el código fiscal, porque ha comprado unos pupitres para las escuelas, desarmados, sin la existencia de contrato escrito y además el único en el municipio que puede celebrar contratos es el Personero. El Concejo convino en “suspender el recibo del mobiliario escolar en piezas y que la tesorería descuente el valor del trabajo realizado por obreros municipales para armar los pupitres4. Se creó una comisión para estudiar el contrato de los pupitres. En Acta de la sesión del 7 de junio se registró la conclusión de la comisión. El presidente Hernán Villa dijo: “La comisión que estudió la compra de los muebles llegó a dos conclusiones: En primer lugar que los señores funcionarios que hicieron la negociación procedieron con absoluta delicadeza […] otra conclusión es que la negociación fue desacertada, [porque] omitió la obligación de consultar con el Concejo, esa negociación…” El presidente concluye “Que la negociación fue desacertada para el Municipio, aunque haya quedado a salvo la honorabilidad de los empleados”5.

Se acuerda consagrar a la Acción Comunal y se manda a la “Junta de Coordinación Comunal” informar mensualmente al Concejo, al Personero y al Alcalde sobre sus labores y propuestas de solución de los problemas que encuentre en la comunidad. Este acuerdo también obliga a la administración municipal a proveer a la Acción Comunal “los medios suficientes para el desarrollo de sus campañas”6. Acontecimiento que muestra el tránsito del concepto de Centro Cultural al de Acción Comunal. En este acuerdo se registra la existencia de un Club Social dirigido por el señor Everardo Aguilar. Se propone comunicarle que la petición de condonación de una deuda del Club con la administración no es aprobada7.

Acuerdo 6 de 1960 registra la donación por Fabricato de terrenos en el barrio Santa Ana para una escuela primaria8. y otras donaciones para otras escuelas en el municipio, según planes de los doctores Celso Solano e Iván Arango. Y la destinación de $1.000 para atender la visita del gobernador en el acto de inauguración de la nueva cárcel municipal9.

Se encuentra un acta secreta referida a un debate sobre la exención de impuestos a la empresa Fabricato el 27 de mayo de 1959. Presidida por Jesús María Torres; concejales María Díaz Z. de B. Gilberto Zapata Lotero, Fortunato Tobón O. José Gaviria, Levy Saldarriaga, Mauro Castrillón, el Personero y el Tesorero de Rentas. El presidente dijo que el motivo de la sesión secreta es “el aumento de impuesto a Fabricato; que como el asunto es muy delicado y el pueblo no entiende estas cosas en su justa acepción…” El tesorero habló con las directivas de la empresa y se acordó considerar el impuesto muy alto. El concejal Zapata Lotero dijo que no está de acuerdo con considerar alto el impuesto porque la empresa es muy poderosa y si bien le ha dado mucho a Bello, “el pueblo le ha retribuido en igual medida”. Y terminó diciendo que en el concejo se observa la tendencia de mantener el impuesto tal como fue planteado. Esta posición del concejal fue aprobada10.

A tres ciudadanos, se hace un reconocimiento por ser expertos evaluadores al haber hecho el avalúo de los terrenos de La Madera, ellos son “los señores Pedro Nel Ochoa, Jobino Marín, y Miguel Roldán, peritos nombrados por el Juzgado Municipal”11. El presidente Villa Baena se opone a dicho reconocimiento porque dice “que el señor juez había fijado honorarios escandalosos a los peritos, por lo cual calificaba ese acto como un asalto al Tesoro público, amén de que aquel funcionario no podía…” por ser una atribución del concejo.

El transcurrir del tiempo y las rutinas políticas protagonizadas por el concejo municipal dejaron una huella social. Los nombramientos de empleados y trabajadores se pactan antes de ser solemnizados por acuerdo municipal según la doctrina del Frente Nacional. El pacto se justifica con el argumento de tomar una actitud patriótica. Aunque el concejal Miguel Velásquez se queja por cargar el presupuesto de unos gastos que el tesoro municipal no aguanta.

El primero de noviembre de 1960, se registra una reunión de los concejales electos para el periodo 1960 – 1962, y acordar la composición de la mesa directiva del concejo para cumplir con la “milimetría política” del pacto bipartidista de 1958. Acudieron “Dn. Leonardo Velásquez, José Ma. Correa, Eduardo Velásquez, representante del grupo conservador; Dr. Hernán Villa, Mario Atehortua y Gabriel Castaño en representación del Movimiento Popular Liberal Revolucionario; Bernardo Agudelo, Rafael Piedrahíta y Enrique Viana en representación del Grupo Liberal llamado oficialista; Leonel (Pionono) Gómez, Mariela Agudelo, Gerardo Maya, en representación del Grupo Laureanista”12. No hubo elección ni consenso y se debió aplazar. En la sesión del siete de noviembre se eligió como presidente a Rafael Piedrahita Arango. Primer vicepresidente a Eduardo Velásquez. Segundo vicepresidente a Gabriel Castaño y como secretaria se eligió a Gladis Velásquez13.

Igualmente la elección fue impugnada por el concejal Mario Atehortua del Movimiento Popular Liberal Revolucionario y se expresó con palabras beligerantes contra el sistema bipartidista, dijo:

 

“La dificultad para el nombramiento de mesa directiva del Concejo es producto del sistema bipartidista que está perjudicando no solo la marcha de las administraciones municipales sino el engranaje administrativo de todo el país; el pueblo debe buscar otros sistemas ya que con el actual no hay sino rebatiña de los jefes políticos, de los caciques parroquiales con miras al solo beneficio personal y perpetuar sistemas caducos. Por todo lo cual el bipartidismo debe ser rechazado porque, además es una camisa de fuerza que se le pone a la libre expresión popular con miras a perpetuar el predominio de las clases dirigentes y oligárquicas”14

En esa sesión del nuevo consejo se aprobó comprar un lote para construir casas para los obreros y enviar un saludo a las organizaciones sindicales de Antioquia: la UTRAN, La FEDETA, Sindicato de Pantex, Fabricato, trabajadores municipales y ferroviarios, e “invitarlos a que realicen la unidad de la clase obrera [que permita el] triunfo en sus reivindicaciones y en su lucha contra la explotación del capitalismo nacional y contra la dominación del imperialismo yanqui sobre nuestro país”15.

El concejal laureanista Pionono Gómez, al siguiente día impugnó la elección de Rafael Piedrahíta y denunció que quien había ganado fue el Liberalismo Oficialista, por un pacto con el conservatismo celebrado en el Club Jardín Clarita. La elección de Piedrahíta salió del Salón Clarita: fue un pacto entre Hernán Villa y Leonardo Velásquez16.

Esta referencia a un espacio de encuentro posibilita acercamiento a la fisis de la ciudad. Ese lugar ocupaba media manzana contigua al parque Santander. El acceso se hacía por la calle 52 A, considerada como un callejón abierto, entre el parque y el teatro Iris. Calle corta, residencial y con algún comercio. El Clarita fue una construcción en claustro. Un jardín rodeado de salas contra los muros, abiertas, que permitían alguna intimidad a los enamorados y un gran escenario para orquestas y cantantes; el jardín en la parte central, estuvo dividido en pequeños abrigos bajo árboles, como islas, con mobiliario y altoparlantes, para grupos pequeños de comensales, servidos por elegantes meseros. Los visitantes portaban sus mejores galas o atuendos para asistir al club, abierto a todos los que pudiesen pagar por los servicios.

De ahí, en noviembre de 1960 salió la presidencia del concejo municipal para Don Rafael Piedrahíta17, médico empírico, farmaceuta licenciado, dueño de la Botica Suárez, por la cual pasaban los adoloridos, las hipocondríacas y sobre todo, los padres a quienes se les enfermaba su enorme descendencia por la mala calidad del agua. Él, magnánimo, recetaba al costo de lo que pudiera pagar el cliente, de contado o en diferido. La pobreza de las gentes obligó al concejo a producir una resolución por la cual dedica la primera hora de todas las sesiones a escuchar las gentes de los barrios para que hagan los “reclamos a que hay lugar, en todo los relacionado con la organización y el funcionamiento de los servicios públicos y demás necesidades que afectan su población”18. Y solucionar de inmediato los problemas; si no fuese posible, “el cabildo designará comisiones que, asesoradas por representantes de dichos barrios, entren en el estudio de tales asuntos con la obligación de rendir informe en el menor tiempo posible”19.

Al final del año 1960, en el concejo de Bello se suscitó un crudo debate con duras acusaciones mutuas entre los concejales. El motivo estuvo en el avalúo de los terrenos de la finca Mariela, para venderle a la Federación de Cafeteros, donde esta empresa construiría sus silos de almacenamiento. El concejal Gabriel Castaño del Movimiento Popular Liberal Revolucionario, acusó al concejal Gilberto Zapata Lotero de beneficiarse del avalúo de las tierras de la Mariela, hecho por los peritos Pedro Nel Ochoa, Jobino Marín, y Miguel Roldán; dijo: “Gilberto Zapata Lotero era un cacique que manejaba a su amaño ciertos concejales”20 y un chanchullero, pues también hace parte de la junta directiva de la Federación de Cafeteros, posición desde donde influenció la negociación. Pero el concejal Bernardo Muñoz reta al concejal Castaño a presentar pruebas porque Gilberto Zapata Lotero tiene “la dignidad de uno de los hombres más prestantes, sino el más prestante de este municipio”21.

Gabriel Castaño redobló sus acusaciones contra Zapata Lotero, le dijo ladrón, lobo con piel de oveja. No ha hecho nada por Bello cuando ha ocupados altos cargos y antes se ha opuesto a obras tan importantes para el pueblo como la creación del hospital municipal. Denunciaron los concejales Villa Baena y Leonardo Velásquez como, un juez influenció a los señores “avaluadores de que avaluaran a determinada cantidad el lote […] es un acto completamente ilegal, injusto, inmoralizador [además] se llevaron al señor de valorización a un club”22 para bajar el precio de la tierra. El debate llegó al punto de tener que citar a los avaluadores para que declararan. Estos dijeron que aprobaron el precio de siete pesos la vara de los terrenos de la Mariela, porque escucharon que un comprador ofrecía ese precio y porque en conversaciones con los vecinos de la Mariela y del sector aledaño de la Madera, informaron ser ese el precio de la vara de tierra. Los concejales del Movimiento Popular Liberal Revolucionario votaron en contra de la venta porque les pareció muy bajo el precio; pero a pesar de ellos, la tierra se vendió a siete pesos la vara a la Federación de Cafeteros.

El alcalde Elías Uribe, reducido a firmar las decisiones del concejo y ante el déficit de las finanzas del municipio acusó al tesorero José Abel Jiménez, en una reunión del partido liberal, a la que asistían obreros municipales, de ser el causante del déficit por pagar a una cantidad de empleados y obreros, más allá de las posibilidades económicas del municipio; y dijo que ese número exorbitante de trabajadores los nombraron los concejales como sus clientelas políticas, para hacerse reelegir. El alcalde fue confrontado y se defendió diciendo: “La cosa está clara. En el concejo hay tres comunistas, tres laureanistas, tres liberales y tres ospinistas”23.

Los tres comunistas, se expresaron ante la coyuntura presentada por la intensión de la iglesia católica de hacer un censo para identificar sus enemigos. Los tres militantes del Movimiento Liberal Revolucionario, señalados de comunistas (Hernán Villa, Mario Atehortua y Gabriel Castaño) redactaron una proposición para que el concejo se pronunciara contra el pretendido censo. Fue leída en la sesión del 21 de noviembre y su contenido fue una declaratoria de un ideario liberal, en el que se recalca la separación estado iglesia y una denuncia contra la intensión de la jerarquía eclesiástica de llamar a un exterminio de sus enemigos políticos. Dijeron: el concejo de Bello, por ley es el único autorizado para realizar censos en el territorio del municipio. El llamado “Censo Parroquial” no se limita a las preguntas sobre la Santa Misa, la Comunión, la Confirmación, el Bautismo y la militancia religiosa, sino que invade campos vedados a las mismas autoridades del Estado […] las preguntas se refieren, […] a las ideas políticas de los censados, a su militancia en organizaciones sindicales y, […] sus íntimas costumbres”24; inaceptable porque Bello tiene los más combativos dirigentes sindicales de la clase obrera antioqueña.

Bello es una ciudad obrera que aún no ha despertado, pero que sigue produciendo líderes de los trabajadores. El “Censo Parroquial” busca señalar “a esos combativos representantes de la clase obrera que no siempre se han plegado a los intereses defendidos por algunos clérigos […] y en cambio han sido capaces de enfrentarse a las iras de los púlpitos”25. Ejemplo, Abel Álvarez, conservador, presidente del sindicato de Tejicondor y recientemente elegido vicepresidente de la Federación de Trabajadores de Antioquia (FEDETA) por la X Conferencia Departamental del Trabajo; Alberto Gómez, presidente del sindicato de Fabricato, a quien la empresa lo señaló de comunista, es también el presidente de la Unión de Trabajadores de Antioquia (UTRAN) y Ocaris Arango, presidente del sindicato de Pepalfa que dirige más de mil obreros.

No nos oponemos a la religión ni a la iglesia católica, solo estamos en contra de utilizar el derecho a la libertad de cultos para violar la ley meterse en las ideas políticas de la gente; “Así, por ejemplo a ciudadanos afiliados a nuestro Movimiento Revolucionario Liberal, se les mantiene en un estado de constante zozobra por parte de vecinos que opinan que su militancia en el M.R.L. es contraria a la religión”26. En revistas católicas se injuria y amenaza a los militantes. Con el poder del púlpito se hostiga a muchos ciudadanos que han tenido que abandonar sus amigos en los barrios. Luego de leída la proposición, abandonaron la sesión del concejo los concejales conservadores y laureanistas y debió terminarse la sesión por falta de cuórum.

El 28 de noviembre se hizo un diagnóstico de la situación de la sociedad bellanita, presentado al concejo por la comisión encargada de estudiar la creación del hospital municipal. En la comisión estuvieron José Abel Jiménez, el médico Josué Upegui, Mario Ateortúa y Bernardo Muñoz; dijeron: Bello además de tener los mismos problemas de los demás municipios de Antioquia con el “acueducto, alcantarillado, recolección y eliminación de basuras, control de carnes y de expendios de alimentos y bebidas, campañas especiales de salubridad como la antirrábica, antituberculosa, antivenéreas, nutricional y de educación sanitaria”27, servicios carentes o insuficientes y agudizados por el crecimiento de la población urbana cercana a 80.000 personas, hacinadas, que se triplican en nueve años; además Bello es un municipio “industrial, agitado, dinámico, desasosegado, expuesto a todos los accidentes, epidemias y vicios sociales que son comunes a toda ciudad de crecimiento y progreso rápidos cuando no interviene la acción curativa y preventiva del estado…”28. El Centro de salud actual solo es capaz de atender 15.000 personas y para que un pueblo sea próspero y feliz, no puede ahorrar esfuerzos en salud y educación.

En Bello se debe tener un cuerpo médico a la altura que lo exige la Organización Mundial de la Salud (OMS), para impulsar programas de vacunación masiva, educación sanitaria, saneamiento ambiental y programas antiparasitarios. Elevar el nivel económico de la población para que pueda tener educación elemental, técnica y académica.

El médico Josué Upegui terminó el informe con el siguiente estado de cosas de Bello: el hospital San Vicente de Medellín atendió en el año 1959 solo 30 personas de Bello, “tampoco se puede contar con la clínica Fabricato ni con el Instituto de los Seguros Sociales pues dichas entidades solo atienden a un número de ciudadanos no mayor a 13.600. El resto de la población, aproximadamente 66.000 tienen que atenerse a sus recursos o a los servicios del médico oficial y como se desprende, muchos quedan condenados a morir por falta de asistencia médica”29. Esta acta tiene dos datos: El edificio donde funciona la Secretaría de Higiene o el centro de salud, la nación lo cede al municipio para que allí se monte el Hospital Municipal y se declara monumento nacional la capilla donde fue bautizado Marco Fidel Suárez. Por el acuerdo 18 del 30 de noviembre de 1960 se creó el Hospital Municipal30.

Los habitantes de Bello en los años sesenta tuvieron la posibilidad de apreciar todos los días una muestra del cine hecho en Hollywood y en México. Lo hacía el cineasta Enoc Roldán quien lo proyectaba en espacios públicos. Muchas veces sobre muros blanqueados o sobre una pantalla instalada en el capó de su jeep. Enoc le pidió al concejo de Bello un auxilio para realizar una película. El concejal Eduardo Velásquez G. se puso en contra y “se refirió a la exuberante ganancia que está obteniendo el peticionario con la producción de sus películas, pues de la representación de una sola de ellas obtuvo seis mil pesos de ganancia líquida…”31. Por eso el auxilio fue negado.

Vida de acción comunal

El organismo de base popular, traído desde la primera parte del siglo veinte, los “centros cívicos”, continúo en la década de los sesenta, pero comenzó a darle vía a las Acciones Comunales. Bello fue el protagonista en una edición del periódico Medellín Cívico. Las crónicas e informes en este periódico permiten construir semblanzas e imágenes sobre la vida social de Bello en la década: Se caracteriza la población por estar “a la vanguardia del progreso en Antioquia”. Se registra una Coordinadora de Acción Comunal de Bello sobre la que rinden informe Raúl Mendoza Villa promotor de las A. C., Ocaris Arango Restrepo presidente de la coordinadora y Elvia de Isaza secretaria. Estos directivos dicen que por “el sistema de Acción Comunal” se han ejecutado obras de trascendencia para el bienestar de la comunidad.

La coordinadora se reestructuró el 19 de febrero de 1967 y desde ese día se registran las siguientes obras: 1. Reforma de los estatutos de la Coordinadora para darle “mayor movilidad y mejor servicio para las demás Juntas Comunales de Bello”32. 2. Canalización a través de la Coordinadora de los recursos financieros de ayuda del municipio. 3. Aumento de diez a veinte pesos mensuales la cuota de las Juntas afiliadas que permitió el trabajo de ocho horas de la secretaria de la Coordinadora. 4. Visitas al territorio de cada Junta barrial los domingos para “oír sus quejas y remediar sus males”33. 5. Organización de un ciclo de formación sobre las Acciones Comunales por dos meses, sábados y domingos; el siclo lo recibieron “212 líderes que serán seguramente los futuros dirigentes de las diversas juntas“34 de Bello. Ayudaron a realizar el ciclo las empresas “Frabricato, Empresas Públicas de Medellín, Arquidiócesis de Medellín, Corporación Cívico-comunal del valle de Aburrá, INDESCO, Corporación Financiera Nacional, Oficina Regional de Acción Comunal, Administración Pública de Bello y muchísimas otras”35.

El ciclo fue hecho para generar conciencia en las comunidades de la responsabilidad sobre sí mismas de su propia solidaridad. Además la coordinadora ha tramitado personerías jurídicas, ha extendido “la noble causa de la Acción Comunal [ha hecho] tomar conciencia de lo que es la Metodología y Filosofía de la Acción Comunal en todos los niveles […] local, municipal, departamental y nacional”36. El protagonismo e importancia social de las Acciones Comunales estuvo en el papel jugado en el desarrollo de los servicios básicos. Por el método de aporte del trabajo comunitario se construyeron los acueductos, alcantarillados, caminos y escuelas de los barrios Fontidueño, Playa Rica, El Paraíso, San Martín, San Gabriel, Pacelly, La Primavera, El Salado, La Gabriela, El Cairo, Acevedo y Tierra Adentro. Los directivos consultados informaron que hasta el mes de octubre de 1967, “nuestras obras comunales […] sobrepasan […] los 3 millones, 500 mil pesos…”37.

Luego de presentar el protagonismo de la Acción Comunal en la construcción de acueductos, el periódico editorializa sobre el pésimo servicio de agua potable que padece Bello a pesar de ser un “centro industrial, cultural y comercial” de importancia nacional. “…sus gentes se mueren de sed y viven en permanente peligro de contraer endemias…”38 Y dice el editorialista que se padece la falta de agua potable por la ruptura de la administración del municipio con la empresa experta en acueductos “Acuantioquia”. Y si no hay acuerdo, que se contrate con Empresas Públicas de Medellín, pues esta ya viene prestando con eficiencia el servicio de luz. Esta será una de las tareas que asuma el nuevo alcalde Eladio Osorio Marín, abogado de la Universidad de Medellín. Hombre de confianza del gobierno departamental y con amplia experiencia administrativa en varias empresas antioqueñas39.

Dinámica cultural

Para el profesor Alfredo Atehortúa a mediados de los años sesenta se inició en Bello un segundo periodo en la dinámica cultural, contextualizado en el influjo de la intelectualidad y la izquierda latinoamericana o nacional y el debut de las ciencias sociales con las facultades de sociología; el debate crítico sobre el marxismo y acontecimientos sociales como el Mayo francés de 1968, “…el Concilio Vaticano II, el surgimiento de la izquierda armada, la ruptura chino soviética, la guerra de Vietnam, el hipismo, el Rock and Roll, la teoría de la liberación…”40 Llegaron al liceo Fernando Vélez la Educación popular que impulsaba un papel para el arte y cultura, la conformación de comités estudiantiles orientados por organizaciones juveniles de izquierda, “igualmente la conformación de grupos artísticos con una fuerte vocación revolucionaria, y para quienes el arte debí cumplir una función liberadora”41. A la par se crea la “casa de la cultura de Bello” impulsada desde la casa de la pintora Lola Vélez, que tomó el matiz de un movimiento cultural. Varias “actividades artísticas y culturales” se destacan en este segundo periodo ubicadas en el los años sesenta, entre ellas la creación del Secretariado de Fabricato para “capacitar a los trabajadores y a la comunidad en general en artes y oficios como música, danza, pintura, cerámica, plomería, electricidad…”42 El Secretariado se transforma en 1970 en la Corporación Fabricato para el Desarrollo Social.

El periódico que se viene citando, Medellín Cívico, registra las funciones de la oficina de valorización, acomodada por norma nacional desde 1966 a financiar obras públicas con dineros de los beneficiados. La valorización en Bello la manejó desde el año sesenta y cuatro el ingeniero egresado de la Escuela de Minas Humberto White Arango, al mismo tiempo que las Obras Públicas. White informa al periódico de las carencias del municipio: hay una fuente (bocatoma) de agua en la quebrada El Hato, que capta 220 litros por segundo para surtir 76 mil personas; pero no alcanza a cubrir los 93.207 habitantes que contó el censo de 1964. El acueducto no tiene medidores de consumo. Un estudio de la firma INTEGRAL43 determinó que el municipio de Bello necesitaba 23 kilómetros de tubería de seis pulgadas (6”) a un costo de $5.000.000, para atender 220 mil habitantes, población a la que el municipio llegará muy pronto. No hay tanques ni plantas de tratamiento en funcionamiento.

La Junta de valorización estaba presidida por Gabriela Uribe de Benjumea; vicepresidente Gilberto Álvarez. Principales: Pablo Marín, Augusto Pérez, Gilberto Álvarez, Francisco Cuartas, Rubén Álvarez. Suplentes: Jaime Arango Rojas, Alberto Uribe Bolívar, Hernando Pulgarín, Joaquín Higuita y Guillermo Patiño. Esta Junta en acuerdo con el director Humberto White Arango, tuvieron un “presupuesto para la vigencia de 1.968 […] de 4 millones 75 mil pesos”44 para realizar obras ya diseñadas como la “remodelación de la zona norte de la ciudad […] 162 mil metros cuadrados [y] pavimentación, cambio de redes de acueducto y zonas verdes…”45

Amplio el registro del evento cultural más importante de la ciudad de Bello llamado Semana Cervantina, Suarista y del Bibliotecario en el 23 de abril de 1968. El director de Extensión Cultural Juan Roca Lemus (Rubayata)46, dice el reporte, “pronunció su oración”; en la reproducción se lee una laudatoria retórica sobre Marco Fidel Suárez y su madre Rosalía. Saca a relucir una cita de los Sueños de Luciano Pulgar “…podemos decir que el pensamiento es el alma, la palabra es el hombre, y la lengua es la patria”47, termina la oración pidiendo un minuto de silencio por Luis López de Mesa.

El protagonismo de Bello en el periódico Medellín Cívico, se ajusta resaltando el trabajo de algunos personajes funcionarios públicos como Lázaro Ortega jefe del almacén, José Abel Jiménez Zapata tesorero municipal, Rafael Castaño Franco personero municipal y Juan Roca Lemus director de Extensión Cultural. De Lázaro Ortega Cifuentes, dice48 que hace quince años trabaja con la municipalidad. Ha pasado por los cargos de inspector de policía y almacenista; a esta dependencia la ha tecnificado. Del tesorero José Abel Jiménez Zapata dice49 haber puesto un nuevo clima en esa entidad como economista; la oficina será dotada de máquinas sumadoras, calculadoras y de escribir para llevar una contabilidad moderna en manos de un contador juramentado quien será contratado; todo tendiente a un verdadero control, porque “…un 30 por ciento de las [empresas y negocios] que existen en la población no pagan [impuestos hace tiempos] y otras nunca lo han hecho […] pero ya llegará la hora de un verdadero control”50. El periódico el Colombiano en abril de 1967, registró el embargo impuesto por la tesorería de Bello al Colegio La Salle por no pago impuestos. El rector hermano Carlos Enrique Gil y el párroco del barrio Santana Argiro Ochoa llamaron a los exalumnos del colegio a conformar una organización para presionar a la administración por una exención: “después de hacer varias solicitudes de exención, que sería lo más lógico…”51.

De Rafael Castaño Franco personero municipal, dice: “ducho en cuestiones administrativas”, ha sido secretario del Concejo municipal, director de la Biblioteca Marco Fidel Suárez; como personero “…está en contacto frecuente con todos los habitantes […] por medio de las Juntas de Acción Comunal y de los vecindarios…”52 que ven en él medidas progresistas.

De Juan Roca Lemus llamado (Rubayata), dice haber llevado grandiosas obras en Extensión Cultural. Él es periodista, ensayista e intelectual. Aplaudido por la Cámara de Representantes por la obra realizada en Bello el 23 de abril de 1968 en honor de M. F. S. y por “la tarea cultural […] conferencias de connotados […] intelectuales, recitales de universitarios, escenificaciones teatrales de poética negra, actuación de la Banda del Conservatorio de la Universidad de Antioquia, de las masas corales, la estudiantina y danzas folclóricas de la gobernación del departamento…”53. Luego el redactor de la nota destaca y describe la dependencia donde funciona extensión cultural, el edificio de la biblioteca M.F.S. Tiene hemeroteca y discoteca. Salón de lectura y de actos culturales. Sala de correspondencia con embajadas, consulados y otras bibliotecas del país y del exterior. Tiene gran concurrencia de estudiantes y “diversas clases sociales”, una secretaria general Dolly López de Mesa de Jiménez, Lucila Higuita Ramírez bibliotecaria y Estela Ramírez Montoya encargada del cuidado de la Choza.

La ciudad presentó para los redactores de Medellín Cívico, un ámbito cultural regido por el ejemplo de semilla de varios “…varones ilustres […] don Marco Fidel Suárez, quien llegara a la Presidencia de Colombia. El Dr. Fernando Vélez B. jurisconsulto e internacionalista […] su hermano, don Lucrecio, quien firmaba con el seudónimo de Gaspar Chaverra, literato y filántropo, fundador de una esclarecida familia [en Medellín]. El doctor Luis Arango A. galeno de exquisita sensibilidad social […] los presbíteros doctores Félix Mejía P. y Rogelio Arango C.”54

Además para el desarrollo cultural, dos centros oficiales de educación primaria, masculino y femenino en el centro y treinta escuelas primarias en los barrios y zona rural. Cinco planteles de bachillerato; tres eclesiásticos (Colegio La Salle, Colegio femenino La Presentación, Instituto Parroquial), uno oficial (Liceo Fernando Vélez) y otro privado laico (El Instituto de bachillerato Roberto Jaramillo). Además de la actividad cultural irradiada desde la Biblioteca M.F.S. y Extensión Cultural, están los movimientos culturales llamados “RECUBE, o sea Renovación Cultural Bellanita. Y el Centro ASUBE, o sea Asociación de Universitarios de Bello”55. Otro aspecto cultural de Bello es, dice Medellín Cívico, la transformación del llamado “presidio infantil”, en una “obra admirable, de pujante desarrollo, una obra en grande de tipo sicológico y sociológico, hoy en manos de los RR. PP. Capuchinos Terciarios”56 y convertido en una verdadera Casa Correccional y Escuela de Trabajo. Completa los “Diversos Ordenes de la Vida […] el sanatorio Mental de Bello […] ajustado a la técnica de lo misional en lo psiquiátrico [y] la dirección de Aseo Municipal [dirigido por] don Jaime López Gómez”57 que arregla los parques y limpia la ciudad para presentarla al turismo nacional y extranjero.

Y del tren burocrático “La administración departamental [ha nombrado] para el municipio de Bello a funcionarios dinámicos y eficaces”: Eladio Osorio Marín, alcalde; Javier Pulgarín Vanegas, secretario de gobierno; José Abel Jiménez, tesorero; Rafael Castaño Franco, personero; Humberto White Arango, jefe de valorización; Juan Roca Lemos, jefe de extensión cultural; Fabiola Monsalve, jefe de personal; y Aristóbulo Cardona Franco, registrador municipal del estado civil58. El Concejo entrante y saliente en noviembre de 1968: terminaron periodo: Presidente Jaime Arango Rojas. Principales: Germán Arango, Lucía González de Bernal, Alberto Gómez Villa, Pablo Baena Berrío, Eleazar Agudelo A., Eleazar Orozco Quinceno, Enoc Roldán R., Leonardo Velásquez O., Ester Múnera de P., Augusto Pérez A.59

Y entraron los once concejales electos el 17 de marzo de 1968: Jesús H. Ospina Arango, Eleazar Orozco Quinceno, Marco Tulio Ruiz V., Jorge Uribe Velásquez, Margarita Correa de M., Jairo Duque Velásquez, Jaime Arango Rojas, Armando Estrada Villa, Pablo Baena Berrío, Pablo Zapata  V., Enrique Viana A., Nazareno Acevedo García60.

Bello en 1968, según proyección del censo del año 64 se calculó la población en 120.830 habitantes. El presupuesto fue de $9.000.000. Tuvo cuatro inspecciones de policía, diez parroquias, cuatro bancos, tres factorías de Fabricato y la fábrica Pantex; además de los talleres de los Ferrocarriles Nacionales y la centralización del acopio del café producido en Colombia en los “silos de la Federación Nacional de Caferteros”61

El mundo y lo local

El populoso municipio tuvo en su atmosfera cultural y política muchas de las expresiones que se dieron a nivel nacional e internacional. Hubo ambiente festivo por el Frente Nacional. Hubo expresiones del hipismo, contra guerra de Vietnam, contra moral burguesa, dentro de la aparición de subculturas. La alianza para el progreso de John FitzGerald Kennedy para enfrentar Propaganda de la revolución cubana, se expresó en los programas del Hospital Municipal con la distribución de ayudas alimentarias. La guerra fría entró en las conversaciones de jóvenes y viejos para tomar partido por la superioridad militar de gringos o rusos. El fenómeno guerrillero, surgimiento de las FARC, ELN, el EPL entraron en los colegios públicos en términos de inspirar sectores del movimiento estudiantil para debatir ideas marxistas, del liberalismo revolucionario del MRL o la ANAPO y el fenómeno agrario - campesino de la ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos). Los años sesenta fueron una década de protesta y modernización del Estado con los llamados institutos descentralizados de Lleras Restrepo62. La protesta social tuvo poderoso impulso por la de muerte de Camilo Torres 1966 y la del Che en 1967 y le dio peso al prestigio de la lucha armada, todo dentro de mundo teórico que sustituía la investigación empírica de las condiciones reales de la población fundamentalmente conservadora.

Guillermo Aguirre González

Febrero de 2022

Notas

1. A.H.B. Concejo de Bello. Acta Secreta No. 2. Enero 22 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 4

2. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 5. Febrero 8 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 25

3. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 6. Mayo 24 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 28

4. Ídem. Folio 29

5. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 7. Junio 7 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 37

6. Ídem. Folio 29

7. Ídem. Folio 30

8. Ídem. Folio 31

9. Ídem. Folio 32.

10. A.H.B. Concejo de Bello. Acta Secreta No. 1. Mayo 27 de 1959. Libro 9 Caja No.13. Folio 34

11. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 9. Junio 10 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 42

12. A.H.B. Concejo de Bello. ACTA DE JUNTA PREPARATORIA DEL CONCEJO. Libro 9 Caja No.13. Folio 45

13. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 1. Noviembre 7 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 47

14. Ídem. Folio 48

15. Ídem. Folio 49

16. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 2. Noviembre 9 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 51.

17. Ídem. Folio 51

18. 19. Ídem. Folio 53

20. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 5. Noviembre 16 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 64

21. Ídem. Folio 64

22. Ídem. Folio 66

23. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 7. Noviembre 21 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 84

24. Ídem. Folio 89

25. 26. Ídem. Folio 90

27. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 10. Noviembre 28 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 108

28. Ídem. Folio 108

29. Ídem. Folio 110

30. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 11. Noviembre 30 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 117.

31. A.H.B. Concejo de Bello. Acta No. 12. Diciembre 2 de 1960. Libro 9 Caja No.13. Folio 120

32. Medellín Cívico, vocero de los 200 centros cívicos comunales de Medellín, en su número 155 del 29 de abril de 1968. Pág. 3.

33. Ídem. Pág. 3

34. 35. 36. Ídem. Pág. 13

37. Ídem. Pág. 14.

38. Editorial. “Acuantioquia” y el Municipio de Bello. En Medellín Cívico. Pág. 4.

39. Ídem. Pág. 7.

40. Atehortúa Castro, Luis Alfredo. El movimiento cultural del municipio de Bello: una experiencia de ciudadanía 1989-1998. Trabajo Grado Maestría Ciencia Política Universidad de Antioquia. Medellín 2001. Pág. 33

41. Ídem Pág. 33

42. Ídem Pág. 34

43. Bello. Superávit en Valorización, por la organización de su Director. En Medellín Cívico. Pág. 5

44. Ídem. Pág. 5

45. Ídem. Pág. 5

46. Suárez, Cervantes Shakespeare, el Día del Idioma, a través de Juan Roca Lemus. Emocionado Homenaje Público a Luis López de Mesa. En Medellín Cívico. Pág. 8

47. Ídem. Pág. 8

48. Lázaro Ortega C. En Medellín Cívico. Pág. 5

49. La Tesorería Municipal de Bello entra a una reorganización bien tecnificada. En Medellín Cívico. Pág. 9

50. Ídem. Pág. 10

51. Los exalumnos lasallistas se organizan en el municipio. En El Colombiano. Medellín 23 de abril de 1967.

52. Rafael Franco Castaño. En Medellín Cívico. Pág. 10

53. Grandiosa es la obra desarrollada por la Extensión Cultural de Bello. En Medellín Cívico. Pág. 11

54. Como ha tomado propulsión el municipio de Bello en diversos órdenes de vida. En Medellín Cívico. Pág. 3 y 14. Para corregir los jóvenes díscolos.

55. 56. 57. Ídem. Pág. 14

58. Quienes rigen los destinos de la ciudad de Bello. En Medellín Cívico. Pág. 14

59. Conformación del Concejo que termina labores. En Medellín Cívico. Pág. 16

60. Como quedó integrado el Concejo municipal de Bello. En Medellín Cívico. Pág. 16

61. Bello está a la vanguardia. En Medellín Cívico. Pág. 14

62. Álvaro Camacho. Los años sesenta: una memoria personal. En Revista de Estudios Sociales No. 33. UniAndes Bogotá. 2009

Imagen. Composición con fotos tomadas de Fotos antiguas de Bello.


martes, 11 de enero de 2022

Revocatoria del mandato de Quintero y mil doscientos cargos de Cabello

Tienen los actos humanos un interés regido por las condiciones de existencia. Se actúa individualmente o colectivamente, para satisfacer necesidades creadas por la sociedad; necesidades que responden a los tiempos. Hoy, el nuestro, es un tiempo pleno de aspiraciones a poseer los bienes que ha producido el proceso civilizatorio. Con estas consideraciones se pueden interpretar y comprender dos hechos o actos de la vida colombiana de nuestros días.

En este tiempo hay un grupo de ofendidos por los actos del alcalde de Medellín, tendientes a hacer pagar por los errores en la construcción de Hidroituango, y a quitarle al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) los dineros públicos de la Capital de la Montaña que ha usado por varias décadas como su fondo financiero. Esos ofendidos están impulsando un proceso para revocar el mandato del Alcalde Daniel Quintero. Esos ofendidos se perciben como los que se sitúan políticamente del lado de los ungidos desde hace décadas por el GEA, para ocupar la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia.

En este tiempo hay un despliegue de actos del grupo político que gobierna la república de Colombia para conseguir de nuevo la presidencia del país. La procuradora general de la república creó el 27 de diciembre de 2021 mil doscientos cargos, argumentado que la Corte Interamericana de Derechos Humanos lo había ordenado cuando juzgó el caso de destitución de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá. Dice la procuradora Margarita Cabello que lo hace sin ningún interés, puesto que son cargos de carrera administrativa y serán ocupados por concurso de méritos; pero olvida decir que mientras llega el concurso, los cargos se llenan a discreción y según los réditos políticos que brinden para el objetivo de apoyar los candidatos del partido de gobierno.

Los actos de los colombianos contemporáneos están inmersos en un proceso social susceptible de ser entendido con los conceptos acuñados por Norbert Elías, que ahora se están recuperando de ese casi inmenso entramado de la teoría social. Uno de ellos es el de configuración que permite comprender dentro del proceso civilizatorio la adopción de un orden que involucra en un todo las relaciones individuo y sociedad. Ese todo tiene unas mutuas relaciones de poder con responsabilidades de los actores, tanto de los que cumplen roles dominantes como de los que los padecen.

Los dos actos sociales resaltados en estas líneas, se conciben e interpretan desde esa mutua responsabilidad planteada. El proceso de candidatura y elección del alcalde Daniel Quintero fue y es un acto de responsabilidad de los electores, configurados como una sociedad participativa, enrutada en la resolución pacífica del conflicto de la pérdida o detrimento del tesoro público por los errores en la construcción de Hidroituango. Los administradores de las Empresas Públicas de Medellín en la que estuvo profundamente involucrado el Grupo Empresarial Antioqueño, las anteriores alcaldías y gobernaciones debieron responder por las billonarias pérdidas y para eso se eligió a Daniel Quintero.

Ahora, en este tiempo, se percibe un sector de los electores de Quintero asustados por la dimensión de los actos de señalamiento de las responsabilidades (ocurre algo así como lo acuñado por el viejo dicho: “mataron el tigre y se asustan con la piel”), y el gremio de empresarios agrupados en el GEA, entrar a engrosar un grupo que impulsa la revocatoria del mandato de Quintero, configurando una oposición apoyada por el partido de gobierno Centro Democrático.

El acto o el hecho de crear en la procuraduría, mil doscientos cargos en época preelectoral, y pretextando el recurso de Gustavo Petro ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, configura la intencionalidad de hacer un movimiento en el juego político contra la oposición para ganarle el pulso, dejando de paso la sensación de culpabilidad de la oposición por los cargos. La procuradora aprovecha una oportunidad, esperanzada en la aceptación de los colombianos de acciones antipetristas concebidas equivocadamente como prosocialistas. Cabello responde por su rol de poder, para garantizar la permanencia de sus copartidarios en el gobierno. La opinión responde con la crítica contra esos actos y los ubica en el contexto de utilización de lo que permite el ser gobernante para poner al servicio de sus intereses electorales las instituciones y los recursos económicos.

Los dos actos sociales resaltados se posan sobre el panorama político preelectoral colombiano para ponerlo a cumplir un papel útil a favor de la continuidad del partido de gobierno en el poder. La revocatoria de Quintero tiene un alcalde ad hoc, nombrado por el presidente de la república, hecho que se puede interpretar como una actitud parcializada del gobierno; además el coro de los afines al partido de gobierno que han puesto la revocatoria como una tarea política prioritaria para mantener el gobierno de Colombia en sus manos por otros cuatro años.

Con estos elementos teóricos y empíricos, se puede decir que en Colombia se tienen dos configuraciones sociales, que van más allá de la dicotomía gobierno oposición. Se piensan como dos sensibilidades que involucran imaginarios, gestos, lenguajes y toma de posiciones de responsabilidad. De un lado se tiene la sensibilidad reaccia a las imposiciones del tiempo y las condiciones una sociedad de grandes masas hacinadas en las ciudades que exigen condiciones dignas de existencia y que cada vez producen estallidos sociales muchas veces aprovechados por grupos a quienes les interesa el caos y la anarquía. La sensibilidad reaccia imagina una sociedad tradicional amarrada a un patriotismo anquilosado; sus gestos son expresión de violencia contra las estéticas que muestran el cuerpo como un territorio autoempoderado, en el que el individuo es soberano. El lenguaje lo tienen lleno de modos y frases que califican al opositor como el lado oscuro o como lo demoníaco.

Asistimos a la configuración de un campo social que aspira a un país ordenado con base en una libertad controlada por la igualdad de acceso a los bienes de la cultura, la tecnología y la economía; se expresa estéticamente con horror al vacío; y a la manera de un neobarroquismo, quiere llenar las paredes o la misma piel de sus cuerpos con figuraciones muestras de sus imaginarios. La contención y represión a las formas de expresión de este campo social, lo obliga a responder y responsabilizarse de sus tareas con la confrontación. Esto es, la necesidad de resolver el conflicto entre los dos campos, con formas violentas o pacíficas dependiendo de la comprensión que ambas configuraciones posibiliten.

Nota. Este texto salió de la lectura de Norbert Elías: Sociología procesual y campo político, de Enrique Guerra Manzo. En Pensamiento Político Contemporáneo. Gerardo Ávalos tenorio (Coordinador). Universidad Autónoma Metropolitana. Xochimilco. México 2014.

Jaque mate. Composición con Imagen tomada de: https://www.informacion.es/blogs/juego-de-series/2021/09/25/jaque-mate-netflix-57671928.html

viernes, 17 de diciembre de 2021

Piedra o bronce. La materia del mundo

Un viejo sentimiento se trae de la memoria de ser humano, cuando los valores culturales de la época clásica de la libertad, como la autodeterminación, son despreciados y condenados como un ideologismo tendiente a desviar el sujeto y los grupos de una normalidad construida por el dominio de la riqueza y fundada en la vieja metafísica. La autodeterminación ha devenido en un obstáculo para los fines de la democracia, concebidos como atributos o dones recibidos por la humanidad de un poder inmaterial. La autodeterminación permite a los sujetos labrar los gustos sexuales, el género, la expresividad o la crítica sistémica para luchar contra el ser proyecto o ser un diseño.

Recuerda que no eres un programa, -se recomienda. No eres proyecto. No eres un fin. No eres un destino. Eres un ser vivo con inteligencia para construir un relato sobre tu origen. La memoria lo permite. Una memoria producto, resultante de la materia del mundo. Memoria que se da su propio orden y el orden de la memoria se llama lógica, porque la memoria solo es posible con la palabra, con el logos. Desde la construcción de la palabra el ser vivo – ser humano, no ha cejado de nombrar su origen, de crear relatos que necesariamente han sido metafísicos, encarnando seres con su propia semejanza, llamados dioses.

Sólo conocemos completamente los relatos recientes congelados por la escritura; y son una mínima parte de todos los construidos con anterioridad. Si el soporte del relato es la palabra, hubo relatos desde la aparición de esta; relatos irremediablemente perdidos de los que quedan unos grafismos o unos artefactos - útiles como testimonio del logos posibilitante. La palabra exhalada, articulada comenzó con la cara humana; faz corta ubicada bajo un cerebro de tamaño equilibrado y apropiado para un cuerpo bípedo, cuyas funciones fundamentales las comenzaron a ejercer las manos con dedos libres y rotantes sobre sí mismos.

Esas manos libres con dedos rotantes, materializan en objetos, las construcciones imaginadas por la memoria. La construcción de objetos se hace de manera estereotipada para formar la técnica. Maneras regidas por la materia tratada que permite identificar y nombrar las edades de la técnica: edad de la piedra antigua o paleolítico; edad de la piedra pulida o neolítico; edad de los metales, oro o bronce o hierro. La memoria y la palabra de la piedra antigua, son el periodo de tiempo mayor y el de los otros, piedra pulida y metales son infinitamente menor, se conciben en una relación de millón a uno. Y ambos periodos componen la cultura.

Son concomitantes, están en sincronía, la técnica de los metales, la escritura y el ejercicio de una memoria por y para el logos. Este ejercicio lógico sustenta y reproduce la metafísica hasta edificar lo que desde hace unos milenios llamamos escuelas de pensamiento. Esa metafísica fundamenta teorías sobre el origen divino del ser vivo – ser humano, de todas las cosas y de los mundos. En las sociedades vivientes en el planeta, la concepción del mundo como producto o creación divina fundamenta el sentido de la vida y l existencia. Es el predominio de las religiones y la preservación secular de su control sobre la libertad de pensamiento. La llamada democracia que pretende fundar su legitimidad en ser el mejor sistema político, está coartada y cooptada por las religiones de estado.

El ser vivo – ser humano es productor creador de sí mismo y de la cultura. No es un programa, ni cumple un fin. Los comportamientos los rige el ser social, el ser gregario, de base lógica. El logos o la razón, la memoria o la palabra, son quienes rigen la sociedad. Este hallazgo lo ha hecho y pensado la época moderna, para poner la metafísica genealogística y religiosa en el lugar que le corresponde en la historia escrita, en la historia del pensamiento, en la historia de la memoria o la lógica.

El pensamiento y la teoría de la época moderna son quienes han sido capaz de presentar una alternativa a la metafísica y fundamentar como el ser humano, en su existencia, no cumple un destino, no cumple un fin, no ha sido creado por una divinidad para que desarrolle unos fines en su vida terrestre; pues la metafísica es permisiva con quienes destruyen las condiciones ambientales de la vida, porque el goce real estará después de la muerte tal como dios lo dictó a los padres fundadores de la tradición. El goce real está en otra vida, alcanzable con la muerte.

La sociedad fundada en la metafísica decreta los fines a cumplir por los sujetos y los grupos. Son fines materializados en las conductas o manejo del cuerpo: monogamia, heterosexualidad. Decreta un programa para los sujetos, de obligado cumplimiento, bajo la pena de ser declarados en estado de anomia y conducidos a correccionales tácitos o materiales que les prescriben un proyecto de vida ajustado a la normalidad. Fines, programas y proyectos parecen valores en ruptura con la vieja noción de destino; pero en el lenguaje cotidiano se aceptan las condiciones socioeconómicas como una fortuna, un azar, un determinismo, antes que un producto del esfuerzo o una falta de oportunidades.

Es el saber sobre el ser humano construido como respuesta ante la sobreexplotación del trabajo y la liberación dela mano de obra de las dependencias arcaicas, para tirarla al mundo las necesidades de la oferta y la demanda, es un saber devenido en ciencias humanas, que ha hurgado en los zócalos del pensamiento para hacer posible un ser humano responsable de su propia permanencia sobre el planeta. Y responsable de las formas de ver y concebir el mundo en el transcurso de la historia. La metafísica y la física son obras humanas, son la cultura, y son mucho más una creación que un don. Esta conciencia esta forma de concebir, es lo que se tiene como bagaje del pensamiento contemporáneo.

Imagen: Cromo Materia. Enzo Orlando. Collage 2007

Tomado de https://www.artelista.com/obra/4785023295007510-cromomateria.html

 

 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Bello, Sociedad y cultura 1950-1960. Se los llevó el ensanche

Gentes de muchos municipios de Antioquia, comenzaron a entrar en Bello y a presionar la construcción de viviendas, donde se pudiera. El recurso estuvo ahí en las viejas casas dotadas desde su construcción, de grandes solares; espacios que se lotearon y se les dio acceso por un corredor dirigido hacía la calle, llamado callejón.

Esta práctica urbanística, junto con la de los barrios hechos por empresas formales como Andalucía y Manchester; o los dueños de tierras aledañas al centro histórico, que las lotearon y originaron otros barrios como Prado, Pérez, Congolo y Central, conformaron el paisaje urbano de Bello, en los años cincuenta del siglo XX.

En 1951 la ciudad aumentó la población en veinte mil habitantes, con respecto a 1938 año del anterior censo de población1. De los 34.307 habitantes contados, 28.398 estuvieron viviendo en la zona urbana y 5.909 en la rural. Los habitantes de Bello respondieron a la violencia política procreando nuevos miembros para la sociedad. Se contaron 4.341 infantes de 1 a 4 años como el grupo etáreo más numeroso, seguido por los jóvenes de 20 a 24 años con 4.322 sujetos2.

En los últimos trece años corridos después de inaugurado el Parque Santander en 1938, llegaron 20. 697 habitantes de otros municipios antioqueños quienes en conjunto con los raizales, ocuparon 5.593 casas de habitación. Casas en su mayoría con muros de tapias y bahareque; de ellas 1.272 con piso de tierra, 5.333 cubiertas con teja de barro y 114 con paja3. La salubridad fue deficitaria: la quinta parte de las viviendas no tenía agua, la mitad sin sanitarios y sin luz4.

La vida y la rutina de la gente imaginadas a partir de los datos proporcionados por el censo de 1951 y que puede extenderse a la década aquí estudiada, estuvieron regidas por el modo de ocupación del espacio de fuera y dentro de la casa. En el afuera estaba la calle empedrada o destapada y en el adentro la mayoría de la gente ocupaba casas entre tres y cuatro habitaciones para diez personas (336 casas), y 244 casas con seis personas. Numerosas personas por casa y familia, fue el carácter dominante en la sociedad; a pesar de un promedio de 5.5 personas por familia si se razona el número de habitantes contra la cantidad de viviendas.

En esos años cincuenta del siglo XX, el 35% de la población trabajaba y sostenía económicamente el resto. Entre los activos se contaron 2.037 empleados, 7.366 obreros y 961 dedicados a otras tareas. El 47% de la población no asistía a la escuela y la mayoría de los escolarizados se quedaban solo con la primaria. El 8.5% tuvo acceso a la secundaria y solo 0.2% terminaba la universidad equivalente a 90 personas, 56 hombres y 34 mujeres.

Grado educacional de la población por municipio y sexo*

Municipio

Bello

Totales

Cabecera

Total

Primaria

Secundaria

Universitaria

Otra clase

Total

Primaria

Secundaria

Total

21.402

18.143

2.914

90

255

18.327

15.325

2.720

Hombres

9.603

8.214

1.195

56

138

7.99

6.724

1.117

Mujeres

11.799

9.929

1.719

34

117

10.328

8.601

1.603

* Censo de Población 1951. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Bogotá. 1956 Cuadro No. 22

La geografía, el espacio, el paisaje, estuvo concebido a partir de unos hitos o lugares que a través del tiempo adquirieron la categoría de símbolos y le dieron sentido a la cultura de los habitantes del municipio. En esta década se afianzó la asistencia masiva a los cines y la realización de caminadas, para remontar las cuencas de las numerosas quebradas y llegar a los charcos que funcionaban como piscinas naturales. Entre ellos el charco de La Piedra Ancha (Piedrancha) y El Chorro del Hato (Chorrolato) en la quebrada del Hato; charco La Palma en la quebrada de la Madera; charco La Jardinera en la quebrada El Barro; charcos La Tasa y Charco Verde en la quebrada La García; y los famosos charcos de Los Seminaristas en la quebrada La Señorita de la zona de Niquía. Estos balnearios naturales los acompañaron caminos plenos de ambientes campesinos amigables.

Pero esa geografía, ese paisaje, para poder entrar en la complejidad del sentido de pertenencia nacional local, debió cumplir la relación dialéctica con los contenidos de la memoria cultural, del imaginario ideopolítico. Y este estuvo compuesto por los hechos y acontecimientos realizados por los actores humanos, habitantes del tiempo y del espacio.

De los actores sociales protagonistas de la década de interés fue el Centro Cultural MFS; y en él uno de los personajes más activos, Rafael Castaño, quien estuvo varias veces en la dirección de la biblioteca MFS y fue secretario del Concejo de Administración durante la vida de esta institución, dice de él en 1957: hace ocho años se fundó para luchar y beneficiar un ambiente cultural para Bello y sus gentes. Se fundó porque unos jóvenes recién egresados del colegio cristiano Manuel José Caicedo, estuvieron desconcertados por la apatía de los bellanitas ante “los hombres y las cosas que han formado la grandeza de Bello […] La misma Choza del Señor Suárez parecía un parche incómodo arrinconado en su callejuela.”5. Los muchachos la apedreaban y las fiestas cívicas y patrias no se podían celebrar en público porque terminaban en pelea política. Pero el Centro Cultural MFS convirtió la Choza en “símbolo de grandeza”, humildad y “monumento de la democracia y de la cultura Patria”6. Impulsó la celebración del centenario del natalicio para producir un “fervor Suarista”. Además “fundó un periódico para divulgar la obra de Don Marco y sus propias iniciativas; y dio vida a la biblioteca “Marco Fidel Suárez”7.

Por estos cometidos dice Rafael Castaño, que el Centro Cultural MFS no fue improvisado, ni una organización aparecida, falta de grandeza. Tampoco hecha para atrapar incautos o envenenar al pueblo con ideas anárquicas, disolventes y comunistas. Al final de este artículo, Rafael revela el motivo de haber editorializado en el Boletín Cultura bajo el título “Una Entidad al Servicio de la Cultura de Bello” y es una respuesta a quienes dicen que el Centro Cultural MFS no vale nada por ser conservador y anticomunista8.

El tiempo que nos ocupa aquí en este ensayo, cifrado en la década 1950 – 1960, tomamos hechos sociales o acontecimientos personales de hombres y mujeres anónimos que ilustran el sentir y ayudan a comprender la vida local. Cuando en reunión del Centro Cultural Marco Fidel Suárez, dos días después del golpe de estado dado por el general Gustavo Rojas Pinilla el 15 de junio de 1953, uno de los asistentes dijo –ha muerto la dictadura, viva la dictadura-9, los demás, le exigieron explicación porque no comprendieron la relación establecida con la expresión repetida en los momentos de sucesión de la monarquía francesa, para ilustrar la continuidad; ellos decían: “ha muerto el rey; que viva el rey”. Si en el Bello de 1953 se proclamó ha muerto la dictadura, se señalaba directamente el gobierno de Laureano Gómez, quien dispuso todas las instituciones para hacer desparecer físicamente el partido liberal acusándolo de comunista.

Para ese miembro del Centro Cultural Marco Fidel Suárez, el gobierno conservador se comportaba como una dictadura; y la llegada de un gobierno militar de facto era el reemplazo de una dictadura por otra. El gobierno conservador se eligió en 1950 sin la participación de la oposición y el golpe de estado se dio en 1953. En esos tres años se efectuó la persecución sistemática contra la oposición. La sociedad colombiana se diluyó y la violencia fratricida campeó. Los liberales se retiraron hacia los Llanos Orientales y formaron una guerrilla al mando de Guadalupe Salcedo.

En Bello se formaron los “aplanchadores” y las homilías eclesiásticas contra los liberales. Por eso el golpe de estado se recibió con ambivalencia; los jefes liberales Francisco Luis “Colís” Paniagua y Octavio Moreno vieron en ella el cese de la persecución y la matanza. Los conservadores como Rafael Castaño, participaron en la administración local de la dictadura.

Los fundadores del Centro Cultural, deben tomarse como los ciudadanos activos, animadores de la vida social y pública. Funcionaron bajo la convicción de salir ellos de la ignorancia y sacar de ella a los habitantes. Convencidos de la necesidad de sacar las gentes de la rutina que aletarga y meterlos en el tren del progreso y el crecimiento visible en la ciudad, impactado por la inauguración de la represa de Fabricato en el cauce de la quebrada la García a 2.400 metros de altura, que contuvo dos millones de metros cúbicos de agua, sobre la cabeza de los habitantes, al decir de muchos. Progreso que no iba a la par con el desarrollo de la cultura, el civismo y el intelecto10. Ellos fueron jóvenes de ambo sexos, obreros, trabajadores independientes o sus hijos, estudiantes, clase media. El texto de Edgar Restrepo trae los nombres: Lucía Velásquez, Oliva Cardona, Libia Díaz Roldán, Helena Galvis, y Marta Montoya; José Benjumea Agudelo, Rafael Castaño Franco, Miguel Ángel Días García, Abel Álvarez, Israel Escobar Agudelo, Alfonso Hernández, Delimiro Moreno Calderón y Hernando Velásquez Roldán11.

La vida y obra de Marco Fidel Suárez se elevó a la categoría de referente simbólico-cultural y motivó el encuentro de diversos pensamientos. El conservatismo de Rafael Castaño, el sindicalismo de Abel Álvarez, el liberalismo inicial de Delimiro Moreno y luego su afinidad con el comunismo. “Además de las posiciones ideológicas, se escribía literatura y poesía” para ser expuestas en pleno ante los demás socios del Centro12. La obra cultural se inició con la recuperación de la Biblioteca Aldeana recibida en 1936, para enriquecerla con donaciones y ponerla al servicio público en un local de la maestra de escuela María Díaz en la carrera 50 con la calle 49. Donaron libros los mismos socios, el presbítero Roberto Jaramillo, el presbítero José Manuel Agudelo, Bernardo Blair Gutiérrez de la biblioteca Santander de Medellín; el comerciante Marco Giraldo, Teresa Tobón, Enrique Mora y otros. La Biblioteca con el nombre de Marco Fidel Suárez abrió el servicio al público el 12 de octubre de 1952, con ocasión de la celebración del “día de la raza” y con un acto solemne dirigido por el presidente del Centro Cultural; Bernardo Blair y el alcalde de Bello Pedro Pablo Restrepo13.

El periódico Ideas se presentó ese día. Fue el medio de expresión del Centro Cultural y vivió hasta junio de 1953 con el quinto número. El contenido tuvo muchas biografías de personajes conspicuos del municipio y asumió un tema espinoso para el pensamiento tradicionalista y conservador local: el existencialismo. Abelardo Ospina con un artículo titulado El Existencialismo, filosofía del hombre, puso en alerta la iglesia (Presbítero Rogelio Arango) quien manifestó en su púlpito la necesidad de combatir a los jóvenes que asumieron ese pensamiento14.

La filosofía existencialista entró al Bello de los años cincuenta por la relación de Delmiro Moreno con el Centro Cultural Porfirio Barba Jacob donde se expresaban personajes como Estanislao Zuleta y Gonzalo Arango, todos alrededor de los veinte años. El existencialismo fue una postura filosófica que se asumió como crítica del marxismo ortodoxo, y posibilitó las relaciones con la dictadura de Rojas, ya fuese recibirla como salvadora o participar en ella como lo hizo Gonzalo Arango quien fue un activo miembro del Movimiento Amplio Nacional (MAN) bastión político del dictador. Estanislao, educado por Fernando González, el filósofo de Otra Parte, desarrolló un pensamiento complejo que combinó el psicoanálisis de Freud, la filosofía nietzscheana y el marxismo.

El nexo que mantenía unido el Centro Cultural, la admiración y promoción de Marco Fidel Suarez, se manifestó en el cometido de salvar la Choza de Suárez. Por gestión ante el concejo municipal y Fabricato que había prometido en 1948 con ocasión de los 25 años de la empresa, el cerramiento de Choza en una urna de cristal, al Centro Cultural se le dio la custodia. Debió ocurrir el golpe militar para que se materializara la propuesta. En 1953 el Centro Cultural hizo parte de la Junta Pro-centenario y el gobierno departamental en la persona del coronel Pío Quinto Rengifo, abaló la obra.

El Consejo Administrativo por el método financiero de Valorización abrió la Avenida Suárez, obra necesaria para el monumento según, el trazado arquitectónico. La avenida implicaba ensanchar la calle entre el monumento y el parque Santander. Dice Rafael Castaño, citado por Edgar Restrepo, “que al saber el gobernador, el coronel Pío Quinto, que los propietarios de los inmuebles no negociaban sus predios para la apertura de la avenida; un día los reunió en el palacio municipal y les dijo: “Esto se hace con ustedes o contra ustedes”. Ante la presión, los propietarios cedieron; y al otro día, los buldózeres llegaron a tumbar los muros”15. La construcción de la avenida y el monumento desplazó una veintena de familias que debieron buscar vivienda en otros barrios porque “se los llevó el ensanche”.

El centro histórico de Bello: Parque Santander, Palacio Municipal, Iglesia del Rosario y los cines, en 1955-56 adquirió cuatro espacios más que reforzaron la convicción popular de vivir en una ciudad de progreso; se bautizaron tres con el nombre del expresidente: la biblioteca, la avenida y el monumento. Y uno con el nombre del gramático venezolano Andrés Bello, la plazoleta que los contiene.

Pero la sociedad tenía unas heridas mortales que intentaban sanarse con la fuerza de las armas militares o con el autoritarismo. Desde noviembre de 1954, el municipio entró a ser regido por el Consejo de Administración, institución que tipificó la dictadura. Sus primeros ejercicios de poder estuvieron en el control del orden público. A Godofredo Montoya le dieron cinco días de arresto por gritar borracho en el Café Iris “Abajo el gobierno” y el presidente […] es un hijueputa”. Igual pena se le dio a Jesús María Salazar del barrio la Cumbre, que borracho gritó vivas al partido liberal y a Rojas Pinilla y abajo a godos hijueputas16.

Los presidentes del Consejo Administrativo que participaron del régimen municipal de la dictadura desde 1954, fueron Ramón Rincón, alcalde; el conservador Carlos Cárdenas vicepresidente primero y el liberal Gilberto Zapata Lotero vicepresidente segundo; Guillermo Lema Mondragón, Jesús María Benjumea y Octavio Álvarez. Esta nueva institución con el Acuerdo 14 de enero 15 de 1954 ordenó conmemorar el natalicio de Marco Fidel Suárez y a principios de abril de 1955, ordenó embellecer la ciudad. Se acuerda mandar cercar los solares y predios en el área urbana. Se contrata el embellecimiento del parque Santander y construirle a la avenida Suárez, los andenes y bermas. Se ordena pintar el palacio Municipal17.

La inauguración del monumento a Suárez se realizó el 23 de abril de 1955, declarado día cívico, con un evento multitudinario asistido por militares, y autoridades departamentales y nacionales. Hubo un amplio registro por la prensa. Pero el hecho más relevante, fue la entronización en la mentalidad de los habitantes de Bello de la fiesta del idioma y el natalicio de Suárez, el acontecimiento cultural local significado como el más importante originando el culto a Suárez y el suarismo como pretendió el Centro Cultural MFS.

El nuevo edificio de la biblioteca fue el espacio de encuentro por excelencia de eventos políticos, culturales y sociales. Fue aprovechado por los funcionarios del gobierno de facto en afianzar y proclamar a su jefe para una continuidad en el poder. Estos actos muestran un poderoso arraigo del ideario populista de Rojas Pinilla en las aspiraciones políticas de los bellanitas.

“En enero de 1957 se realizó una convención de consejos administrativos en la biblioteca Marco Fidel Suárez. En ella se lanzó la candidatura presidencial de Gustavo Rojas Pinilla [para el periodo 1958 – 1962] y todo fue “un acto de adhesión y respaldo al Gobierno de la Fuerzas Armadas”. Asistieron los Consejos Administrativos de Bello, Copacabana, Zaragoza, Gómez Plata, San Pedro, Amalfi y Barbosa, los Consejeros venían acompañados por los Alcaldes de sus localidades”18.

Pero las pretensiones de Rojas de perpetuarse en el poder lo frustró el pacto bipartidista llamado Frente Nacional. Rojas fue depuesto por una junta militar, tras la huelga general de 1957. La junta llamó a elecciones en 1958. En Bello, el voto femenino, instaurado desde 1954, eligió a la maestra María Díaz como la primera concejala de la historia local. Y se eligió un diputado: Pedro Luis Villa19.

Con la caída de la dictadura, cayó la vitalidad del Centro Cultural MFS. A quienes persistían en él después de 1958, se les concibió como un reducto conservador y anticomunista. Ahora entraba la Sociedad de Amigos del Arte, fundada por un grupo de mujeres y hombres calificados por el periódico El Colombiano como “un cuadro de honor, compuesto por las damas más prestigiosas de la sociedad y por un grupo de caballeros todos ellos con valiosos antecedentes culturales”20. Fueron nombrados: Marta Lía Barrera, Ligia Barrera, Marta Montoya, Lilliam Uribe, Marta Arango, María Díaz, Óscar Agudelo, José Abel Jiménez, Francisco Luis Paniagua, Francisco Cadavid, Miguel de la Calle, Martín Cossio, Leonel Gómez, Rodrigo Cadavid, Horacio Uribe, Luis Montoya Cuervo, Octavio Montoya, Hernán Villa Baena, Gabriel Osorio Vargas y Jesús García Torres.

La Sociedad de Amigos del Arte tuvo como presidente a José Abel Jiménez, secretario a Luis Montoya Cuervo y tesorera a Gladys Velásquez. Comenzaron la actividad cultural inmediatamente en diciembre de 1958 con la “construcción de un grandioso pesebre en el parque Andrés Bello y la respectiva novena […] amenizada todos los días por distintos conjuntos musicales”, además aguinaldos para niños pobres y bailes para colectar fondos21.

La entrada en vigencia del Frente Nacional, revivió los adictos al laureanismo, camuflados en la política durante la dictadura de Rojas. La elección del concejo municipal en octubre de 1958, mostró cómo muchos de los conservadores o liberales radicalizados, abrazaron las directrices de los fretenacionalistas. Se registra en noviembre de 1958 una denuncia por parte de los conservadores adscritos a Guillermo León Valencia de la existencia de una “tenaza”22 política en el concejo de Bello entre liberales y laureanistas que fungieron como rojaspinillistas, para acaparar la dirección. Se denuncia al alcalde José Saúl Gómez Piedrahita y los concejales Jesús María García Torres, Leonel Gómez y Miguel Velásquez Uribe, ahora laureanistas, de atacar la personería y un juzgado para destruir expedientes y expulsar de la alcaldía a los empleados de otros partidos. La oposición y denuncia la hicieron los concejales valencistas quienes encontraron “que estaba prefabricada la mesa directiva”23, uno de los principales denunciantes fue Leonardo Velásquez tesorero del municipio por más de veinte años; jefe del partido conservador, concejal, diputado suplente. Velásquez los encaró señalándolos de haber sido ellos los que sostuvieron la dictadura en Bello, y muy ofendido por haber sufrido un ataque físico por parte de los laureanistas días después de las elecciones. Leonardo Velásquez fue abordado por un laureanista el 19 de marzo

“miércoles día de fiesta [a las nueve de la noche], y cuando […] se dirigía a sus casa de habitación se le acercó un sujeto desconocido a comentarle los resultados electorales y a lamentarse de la derrota del laurenismo en Antioquia. Sin que mediara ninguna discusión el audaz interlocutor descargó un fuerte golpe sobre el rostro del señor Velásquez que lo derribó a tierra y allí le dio otros más, quebrándole los anteojos”24.

 

Los hijos de Velásquez persiguieron al agresor y lo detuvieron sobre el parque Santander. La golpiza generó una manifestación. Las gentes se volcaron a las calles y comenzaron a vivar a los partidos y obligaron a cerrar todo el comercio.

Este incidente con uno de los jefes conservadores más influyentes, ya al finalizar la dictadura, no indica ausencia de conflicto durante el gobierno de las fuerzas armadas en Bello, lo hubo entre los pretendientes del poder local, por granjearse la aceptación de las gentes del pueblo. El periódico El Colombiano registró los siguientes hechos que nos permite formar imágenes sobre la vida en los años de madurez del gobierno de facto y sobre la víspera de la caída del gobierno.

Al final del día primero de enero de 1956 los presos ubicados en el sótano del palacio municipal, donde funcionaba la cárcel, luego de escuchar las ruidosas fiestas de navidad y los bailes con licor hasta el amanecer, se amotinaron. Divididos en grupos insultabas a los guardias provocándolos para que entraran en las celdas. Cedieron a la provocación, entraron a los calabozos y fueron desarmados y se inició “un fuerte tiroteo”. Dos guardias y un preso resultaron heridos. El hecho ocurrido en el corazón de la ciudad y ser visto y oído por todos, obligó a las autoridades a construir una cárcel apropiada en un lugar distinto al centro. Esta propuesta la trajo el alcalde del momento Jesús María Benjumea G.25

El mecanismo diseñado por la dictadura para llegar a los barrios fueron los Centros Cívicos, por eso el once de enero de 1957, el alcalde Octavio Álvarez Arango reunió los Centros Cívicos y les pidió lo acompañaran a visitar sus Barrios para detectar las necesidades. El primer barrio visitado fue el del Centro Cívico Gaspar de Rodas de los “barrios Playa Rica, Buenos Aires y Rancho de Lata”. Prometió con el personero Eduardo Jaramillo y Rafael Castaño Franco construir la escuela, el acueducto y el alcantarillado. Se registra la misma visita a Fontidueño y se habla de los mismos problemas26.

Por la visita de los barrios se detectó un problema, visto así por la actitud moralizante de los rojistas en el poder. Se informa sobre un número elevado de “casas de Juego” que afectan la moralidad. “Es fácil comprobar que en cada cuadra de la ciudad existen como mínimo dos cantinas, en las cuales se ingiere licor…” se juega “garitos de dado” y se registran escándalos inconvenientes para las damas respetables y la juventud. El alcalde Octavio Álvarez señala que en el sector de Playa Rica hacia arriba, en especial Rancho de Lata no se permitirán cantinas y manda cerrarlas, dejando solo las tiendas de víveres27. El Consejo de administración brindó pleno respaldo a las medidas, las cuales fueron en carteleras fijadas. El cierre de las cantinas se centró especialmente en Rancho de Lata, junto con la prohibición de juegos de azar, por los continuos desordenes en este paraje retirado, dice la nota28.

Se percibe que el alcalde tuvo una actitud enérgica y por eso fue querido y temido a la vez. El domingo veinte de enero el Centro Cívico Rosalpi presidido por Jaime Moreno ofreció un almuerzo al alcalde Octavio Álvarez Arango, en las instalaciones del centro, motivado por la creación y el apoyo a los Centros Cívicos de la ciudad29.

Octavio Álvarez Arango renuncia a su cargo el diez y seis de febrero de 1957, y con el Consejo de Administración comunican al periódico, las obras a inauguradas en Bello entre ellas: escuelas en los barrios el Rosario y la Milagrosa; la Biblioteca MFS; la Planta de purificación; el teatro Bello. La nota dice nada de la renuncia del alcalde; pero dice que en calidad de presidente del comité filial de Sendas, lo reunió para nombrar a Lázaro Ortega como tesorero y secretario a José león Hernández. Sendas distribuirá 300 pesos aprobados por el consejo para las familias pobres y darles “alimentos, vestuario, medicamentos, etc.”30. Pero la renuncia solo le aceptada el diez de mayo, día del paro general que terminó con la dictadura. A Octavio Álvarez Arango por los incidentes del paro fue reemplazado por Alfonso Aldana y se cambió la policía “con el fin de permitir el pleno regreso a la normalidad”31

En el intervalo de la caída del gobierno dictatorial y la preparación de entrada del primer gobierno del frente nacional, se registra un deterioro de la seguridad en el territorio del municipio. Para julio el alcalde Mario Vélez debió crear la Inspección Primera con sede en el palacio municipal; Inspección segunda con sede en Playa Rica; Inspección tercera con sede en el cuartel de la policía e Inspección cuarta con sede en Fontidueño32. Porque ni siquiera el templo parroquial se ha escapado de la ola de robos, atracos y atentados contra la propiedad. En todas las horas ocurren. Robaron las alcancías de la iglesia, los fondos del Centro Cultural MFS y la calculadora de la oficina de valorización33.

El corresponsal de El Colombiano en Bello, Rafael Castaño Franco, dice que la ola de delitos ocurre porque sólo 23 agentes atienden la seguridad de sesenta mil habitantes. Y de ellos solo ocho agentes hacen turno. “…los antisociales hacen de las suyas por todas partes; el robo y la ratería mantienen asoladas las viviendas, y la seguridad de las personas se ve amenazada de Continuo”. Se irrespeta la vida por cosas nimias. Al dueño de una cantina ubicada cerca de la plaza de mercado “cuando fue a cobrar la cuenta […] la respuesta fue el puñal aleve que le quitó la vida”. En el parque principal y en otro lugar fueron apuñaleados dos personas; estos hechos es muestra que hay mucha gente dispuestas a la riña, con armas y actúan con seguridad para ofender y delinquir: Un muerto y dos heridos hubieron el domingo ocho de octubre pasado34.

La llegada del alcalde en propiedad Jorge Botero Gómez, Abogado de la Pontificia Bolivariana, después de cuatro meses de visitadores administrativos, explica en parte la inseguridad; pero se debe pensar en el ambiente sociopolítico. La huelga general del diez de mayo dejó un vacío de poder, llenado por la anarquía, según puede colegirse. El nuevo alcalde llegó a restaurar el orden y dijo que gobernará sin distingos políticos, pagará la crecida deuda pública e impulsará la educación con la construcción de locales para escuelas e Impulsará la cultura desde la Biblioteca MFS35.

Notas

Se utilizó para este ensayo el archivo personal de Rafael Castaño Franco, amablemente facilitado por la Corporación Cultural Teatro Galeón.

1. Censo de Población 1951. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Bogotá 1956. http://biblioteca.dane.gov.co/media/libros/LB_798_1951_V_1.PDF.

2. Ídem. Cuadro No.3

3. Ídem. Cuadro No.4

4. Ídem. Cuadro No. 9

5. Boletín Cultural. Órgano del Centro Cultural y la Biblioteca Suárez. Año I. No. 2. Bello. Noviembre 30 de 1957. Mimeógrafo. Pág. 1.

6. 7. 8. Ídem. Pág. 1

9. Restrepo, Edgar. Historia del Centro Cultural Marco Fidel Suárez. Publicado en: http://www.centrodehistoriadebello.org.co/content/historia-del-centro-cultural-suarez. Sábado, Abril 25, 2015 - 4:15pm

10. Ibídem.

11. Ibídem.

12. Ibídem.

13. Ibídem.

14. Ibídem.

15. Ibídem.

16. Centro de Historia de Bello. Historia del Concejo de Bello 1913 - 2013. Cien años de Acuerdos y desacuerdos. Ed. Concejo de Bello. 2013. Pág. 124 -125

17. Ídem. Pág. 126

18. Ídem. Pág. 128

19. Ídem. Pág. 133

20. Fundada en Bello la Sociedad de Amigos del Arte hace poco. Periódico El Colombiano. 4 de diciembre de 1958. Medellín

21. Ibídem.

22. Tenaza que aprieta. Periódico El Colombiano. 3 de noviembre de 1958. Medellín

23. Ibídem.

24. Hubo atentado contra el primer suplente de la asamblea Departamental. Periódico El Colombiano. 19 de marzo de 1958. Medellín

25. Hubo Asonada en la cárcel Local. Periódico El Colombiano. Jueves 5 de enero 1956. Medellín

26. Visita a los barrios hace el señor alcalde Octavio Álvarez Arango. Periódico El Colombiano Enero 11 de 1957

27. Rígido Control de casas de juego y cantinas hace el señor alcalde. Periódico El Colombiano Enero 14 de 1957

28. El consejo brinda respaldo a las medidas de la alcaldía. Periódico El Colombiano Enero 19 de 1957

29. Almuerzo en honor del alcalde ofrecerá hoy el centro cívico local. Periódico El Colombiano. Enero 20 de 1957

30. Presentó renuncia el alcalde Octavio Álvarez. Periódico El Colombiano Febrero 16 de 1957

31. Destituido el alcalde de Bello y cambiada la policía. Periódico El Colombiano. Viernes 10 de Mayo 1957

32. Varias inspecciones de policía fueron creadas. Periódico El Colombiano Julio 1º de 1957

33. Es alarmante la ola de raterismo en la ciudad Periódico El Colombiano Agosto 10 de 1957

34. Un muerto y dos heridos hubieron el domingo ocho de octubre pasado. Periódico El Colombiano Octubre 9 de 1957

35. Ya se posesionó el nuevo alcalde Jorge Botero Gómez Periódico El Colombiano Mayo 20 de 1958

Imagen: collage fotos archivo Oficina de Patrimonio Cultural de Bello